Educación STEM y chicas, ¿Cómo derribar las barreras?

La sociedad que conocemos actualmente es el resultado de la consolidación de conocimientos y experiencias de nuestras generaciones antepasadas.

La invención de la imprenta fue clave para transmitir los conocimientos de manera masiva. Ahora vivimos inmersos en la sociedad del conocimiento, accesible en nuestra palma de la mano desde prácticamente cualquier lugar del mundo. Paradójicamente, esta democratización del conocimiento coincide en una crisis en el ámbito de las STEM (Science, Technology, Engineering and Math). 

Aprovechamos la ocasión para compartir con vosotros el estudio “El desafío de las vocaciones STEM”, realizado por la asociación DigitalES. El estudio ha analizado las percepciones del sistema educativo, empezando por la educación primaria y finalizando por la etapa universitaria. 

Barreras de la educación STEM

  • Descartan las formaciones STEM alrededor del 80% de los encuestados por falta de orientación y conocimiento (no tengo claro en que trabajaría después, falta de motivación o interés, no sé todavía qué rama voy a elegir, testimonios negativos, etc…). 
  • El 40% considera que la dificultad académica es una barrera, es fácil caer en la trampa de que los estudiantes se han “acomodado”, pero como sociedad debemos ser críticos acerca la educación y la enseñanza. ¿Somos capaces de motivar y entusiasmar a nuestros hijos? 

¿Por qué las chicas eligen menos STEM?

  • Menor confianza en sí mismas:  «Las chicas muestran menor confianza en sí mismas que los chicos, al reconocer que tienen más dificultades que estos para entender las matemáticas y resolver problemas (78% vs 67%)»
  • Preferencias por carreras con mayor orientación social: «El porcentaje de chicas que consideran que es importante estudiar algo que permita estar en contacto con las personas y ayudarles a diario es 12 puntos superior que el de chicos (47% vs 35%)«
  • Combinación de estereotipos y expectativas sociales: «Las chicas con modelos femeninos en el campo científico-tecnológico muestran un índice de interés en materias STEM superior al de aquellas que no tienen ninguno (41% vs 26%).»

Es por todo ello, que debemos fomentar la curiosidad de nuestros hijos, dar visibilidad de referentes con la mayor diversidad posible (no sólo de género). Y para todo ello, los adultos debemos desechar nuestros prejuicios para romper la cadena de transmisión.